18 de diciembre de 2013

Colgué























   Me cuelgo mucho. Cuando digo mucho es por lo seguido que me cuelgo y por el tiempo que transcurre mientras estoy colgado.

   Y la expresión “colgarme” o estar “colgado” es muy acertada. Pues me cuelgo de las imágenes, de esas situaciones fortuitas en las que nada tiene que ver el azar y que son imposibles de repetir o fabricar sin que lo artificioso sea evidente.

   Son instantes que me quedo observando, sin intervenir, solo mirando, colgado de la mirada, colgado de la imagen.

   Pero me doy cuenta que esas imágenes son lo que son pues ocurren en ese momento y solo en ese momento, pues la cuarta dimensión es la más implacable de todas.

   Y cuando me cuelgo de la imagen, la fotografío. Y al darme cuenta que ese retrato fugaz de una realidad que no va a volver a existir solo era para mí, premio a mi forma de colgarme, decido intervenir la imagen que me fue regalada en estado de materia prima.


   Hoy uso una aplicación para celulares, como en algún momento use el laboratorio o los soft HDR. Y mañana usaré otra cosa. Lo que se es que seguiré colgándome. 


(Todas las fotos fueron tomadas con un celular LG L3 y tratadas con la aplicación Instagram sin retoque posterior) 







1 de septiembre de 2012

"Noche de hastío"



2011, captura digital directa, supresión del color

"Isla de Marchi"



2011, captura digital directa, proceso HDR

"Banderas del candombe"



2011, captura digital directa

"Tranquilidad"



2011, captura digital directa

"Calor"



2011, captura digital directa, proceso HDR

"Ya salen"



2011, captura digital directa

"En el cruce"



2011, captura digital directa, proceso HDR


"Hincha"



2011, captura digital directa

"Tímido"



2011, captura digital directa, proceso HDR

Desde el celu, Instagram
















   “Tres pasos hacía atrás y saqué la foto” era la simple instrucción de las primeras cámaras pocket de Kodak, en el siglo pasado. En un siglo en cual la humanidad inició el largo y tortuoso camino de reinventarse por y para la imagen. Siglo en el cual se inició una especie de masificación del tratamiento de la imagen, en donde gran parte de la humanidad quería mostrarse y, a la vez, controlar lo que mostraba, creyendo que con ello podía dominar lo que otros veían, o mejor dicho, interpretaban de lo que mostraba.

   Como todo en ésta era de la información y el consumo, la fotografía en las manos de las masas se precipitó como bola de nieve y llega, luego de atravesar los obstáculos que la tecnología impuso y a la vez libró, a darle la posibilidad al individuo de las metrópolis la cualidad de portabilidad, sencillez, modificación y divulgación casi infinita.

   Colocarle una cámara a un teléfono celular pudo parecerle una excentricidad a Philippe Kahn, pero fue el paso a una nueva dimensión en la popularización de una actividad humana moderna, misteriosa y adictiva.
Y en ese ánimo de misterio y adicción se monta Instagram. Con un recorte de formato caprichoso, con filtros que tornan  en extrañas a las tomas y con un aire absolutamente lúdico resalta los viejos pilares de la fotografía: la espontaneidad y lo enigmático. Y le regala al usuario el sentido de contenido bello y, afortunadamente, le da nuevamente la duda de que es lo bello y que es lo feo.



(Todas éstas fotos fueron tomadas con un teléfono celular LG P350g y tratadas con la aplicación Instagram usando varios de sus filtros sin retoque posterior)


27 de septiembre de 2011

Imágenes alucinadas de construcciones humanas

BUENA TARDE

COMPAÑEROS

ESTADIO SIMPLE

FALIC CENTER

IRRACIONAL

NADIE MAS QUE YO

PEGASUS

PRETENDER

PRIMAVERA

RAYOS

SINFIN

VIVIDO